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Mostrando entradas de diciembre, 2018

Renacimiento y Barroco en un soneto. Amor III

EL AMOR   Nerea Sanz Garrido 1 bach B El amor nace como una bella flor y nos presenta una dulce sonrisa con la que nos hipnotiza deprisa y nos da la felicidad sin furor. Pensamos en la luz de su mirada y en sus gruesos labios color carmín. Su aroma primaveral de jazmín con el que quizá haga que sea amada. Ella nos da la felicidad para sufrir, nos acaricia para complacernos y su dulzura nos llega al alma. Nos lo da solo para complacernos, pero así encontramos la calma y aparecen esas ganas de vivir.                                                                                                           

Renacimiento y Barroco en un soneto. Amor II

ELLA Aurea Rubio Hernanz 1º Bachillerato B Con tu mirada iluminas mi vida dichosa de disfrutarte en la mía, con esa sonrisa alumbras mi día pulcra mirada que tanto de cuida. Todas las semanas pensaba en mi huida en los momentos que no sonreía, pero eternamente me retenías, yo me encontraba tan arrepentida. Iba constantemente a la deriva siendo tan infeliz conmigo misma a pesar de todo eras adictiva. Me maravilló tanto ese carisma, me causabas una llama furtiva, todo hace que seamos una misma.

Renacimiento y Barroco en un soneto. Mitos

Hades y Perséfone.    Miriam Martínez Aguado 1Bach B Allí venía corriendo  su amante, Tan feliz que parecía enamorada, La mismísima Atenea dorada. Como el bosque,  se veía avasallante El oscuro inframundo fue su parte, Oscuro era su carro, remolcado por caballos  oscuros, y sentado en trono oscuro la justicia imparte. Solo quien compagina infierno y tierra. La separa con llantos en invierno, El amor es a veces una guerra. En otoño regresa la posguerra. Ese es el trato, su casa el averno, A su madre, Perséfone se aferra.

Renacimiento y Barroco en un Soneto. Amor

Soneto de amor Javier Uceda Franco 1 Bach-B Dulces son las gotas de tus mejillas Tan dulces como el olor del mañana Y transparentes como la ventana Es amor lo que siento cuando brillas Y tonto me quedo cuando me chillas Loco me vuelvo al escuchar "aitana“ Furioso cuando escucho fulana Contigo sueño las mil maravillas Solo cuando te miro me encuentro Con esos ojos de color incienso Con esta locura yo me descentro Es tu amor lo que siento por dentro Cuando me abrazas calor intenso Eres mi norte, mi sur y mi centro

Yo, juglar en la Corte

Álvaro González y Danina Iordanova, 1ºBACH HCT Un día normal, amanezco en medio del bosque con unas personas que me acogieron esa noche y me refugiaron en su aldea. La noche que llegué a ellos, me pidieron algo a cambio, no iban a dejar a una persona aquí sin recibir nada que les interese; como había un montón de niños tuve la gran idea de proponerles animarlos y contarles unos cuantos de los chistes que me sé, ellos aceptaron y los padres estaban contentos porque sus niños estaban deseando que empezara; después de más o menos tres cuartos de hora, los niños se fueron a dormir más que contentos por mi trabajo. Los mayores después de que los niños se fueran, siguieron bebiendo y me invitaron a lo que les sobró de la mesa, de ahí todos nos fuimos a dormir y a mi me dieron una manta para poder taparme; la verdad que me trataron muy bien para ser un simple juglar. Al día siguiente, después de darles las gracias, emprendí mi camino hacia otro lugar. A medio día más o menos llegué a u

Yo, juglar en la feria

Alejandra Muñoz y María Cazón, 1 BACH HCS Yo Dicun, camino de aquí para allá, visitando las ferias de los pueblos que se cruzan en mis caminos, donde recito canciones que entretienen a todos y que cuentas aventuras. Los juglares no solo divertimos al público, también informamos de los acontecimientos históricos que ocurren.   Hoy me encontraba en San Vicente de la Barquera, ya que pasé varios días en la feria de aquel pueblo, amanecí con los rayos de sol, dispuesto a poner rumbo a Santillana del Mar, en el cual escuché que iba a haber una gran feria. Tras un largo viaje caminando   durante seis horas llegué a mi destino y me encontré con esa feria de la que había oído hablar. Santillana del Mar era un pueblo no muy grande, pero en aquella feria se reunieron una gran cantidad de personas.   Tras unas horas recorriendo la feria me disponía a coger mi laúd y cantar canciones para entretener a la gente que se encontraba en la feria, mientras intercambiaban y compraban productos

Yo, Petrarca

Adrián Gismero y Francisco Cruz, 1ºBACH HCS Amanezco un nuevo día en Provenza localidad de Italia. Me levanto de mi largo sueño  y me preparo para pasar el día, me aseo, preparo mi almuerzo y ya estaría listo para continuar una de las obras que tengo pendiente, esta trata sobre mi querido amor, Laura aunque mi amor no es correspondido y debo recurrir a mis satisfacciones con damas de compañía. Más tarde me encontré con mi gran amigo Giacomo Colonna que me ayudó a entrar unos meses atrás al servicio del cardenal Giovanni Colonna y me informo de que ahora podría realizar mis viajes y dedicarme a la literatura que es lo que realmente deseaba. Para celebrarlo fuimos a nuestro mesón de confianza y nos tomamos  unas botellas del mejor vino. Por lo tanto el almuerzo que preparé no me sirvió para nada ya que cuando quise llegar a mi hogar ya había pasado la hora de comer. Al darme esta noticia me sentí pletórico de poder dedicarme realmente a lo que me gusta que es viajar y conocer otra

Yo. Ibn Hazm

Abdel y Denis, 1ºBACH HCS         4 de Abril 1022 Me levanté un día soleado, con la mente despejada de camino a mi primer rezo fajr, después de rezar y pedir a Dios que me ayude este día , fui a preparar mi desayuno , una manzana y un vaso de leche de cabra recién ordeñada , acto seguido completé mi segundo rezo . Me asomé a la ventana para disfrutar del buen día que hacÍa y vi una paloma, una paloma blanca tan blanca y resplandeciente como la leche de cabra con la cual desayune, una paloma que me enamoró totalmente, en esa paloma vi la vida en si misma. Fijándome más detenidamente tenía un collar, el collar del amor. Eso fue lo que me inspiró instantáneamente a escribir el collar de la paloma, me senté en mi lecho y pensé en lo que debía de hacer, de pronto escuché el Adán(llamamiento al rezo musulmán), era el rezo del duhr, recé y me dispuse a escribir , después de largas horas de escritura acabé mi obra y no quedé satisfecho , tenía que ser algo que perdurara siglos y sigl

Yo, Giovanni Boccaccio

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 Yaiza Galán y Aurea Rubio 1º Bachillerato B Como todos los viernes me reúno en mi casa con mis amigos más importantes: Ángelo, Dante, Fiorenzo y Giorgio, nos sentamos alrededor de la gran mesa de mi comedor manteniéndonos calientes por la flamante chimenea, siempre mantenemos conversaciones que tratan temas desde lo más corriente de la vida hasta de vital importancia. Pero esta noche es diferente, ayer murió uno de los comerciantes amigo de Ángelo, a causa de la peste bubónica, intercambiamos ideas sobre este tema durante gran parte de la cena y llegamos a algunas ideas diferentes, ya que alguno de mis amigos creen que a nosotros no nos va a alcanzar, que esto es solo tema de pobres, pero yo pienso que esta enfermedad no mira la posición económica y que está más cerca de nosotros de lo que pensamos. En este momento caigo en la cuenta de que hoy estamos disfrutando de esta cena pero puede que mañana uno de nosotros no esté. Seguimos hablando de diversos temas, hasta que

Un día de una dama de corte

Miguel Carmona Mateo, 1ºBACH HCS Ya ha amanecido  , voy a levantarme a prepararme el desayuno que tengo un hambre… ¡qué buena pinta tiene esa leche! , qué rica estaba la verdad . Voy a recoger que mi nueva familia me va a dar clases de etiqueta. Ya he terminado , ahora voy a dirigirme a las clases de baile que la verdad que me encantan. Ya terminadas las clases de baile voy a lo que más me gusta de todo el día que es montar a mi blanco y hermoso caballo Rocinante, ya le he puesto la silla ahora voy a cabalgar por los montes con él y voy a dirigirme a un lugar muy bonito en el cual me enseñan a practicar tiro con arco . Ya casi es la hora de comer, voy a dirigirme hacia la cuadra ya para guardar a mi caballo, que tengo que ir a casa para ayudar a mi señora. Buenos días mi señora , ¿con que debo ayudarla? (ayúdame a vestirme  por favor dice su señora) vamos a ponerte ese vestido que te queda muy bien ¿con qué más debo ayudarla mi señora? (lavando todos esos vestidos que he dejado

Alexios, el copista

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Javier Uceda y Miriam Martínez, 1ºBACH HCS Mi nombre es Alexios y soy copista, esta mañana nuestro señor el Abad nos ordena, como todos los días, copiar todo tipo de libros y manuscritos de miles de años y procedentes de todos los lugares del mundo, estas copias de libros se realizan en el scriptorium, que es una gran sala donde aparte de ser copiados son decorados y encuadernados para posteriormente ser conservados en la gran Biblioteca del Monasterio, donde solo a algunos privilegiados se les permite el acceso. También si el Abad lo quería así, regalaremos algunos libros a cambio de otros para aumentar el repertorio de nuestra gran Biblioteca. No sé cómo he llegado a pertenecer a este grupo, cuando era pequeño los monjes más experimentados me enseñaron y me aplicaron varias dotes para llegar a ser un buen copista. Esta labor es muy dura, ya que un copista muy experimentado es capaz de escribir entre dos y tres páginas por día, yo soy incapaz de hacer semejante trabajo por ahora,